La Terapia Cognitivo Conductual

La Terapia Cognitivo Conductual defiende que aunque nacemos con predisposiciones biológicas, nuestra personalidad (lo que nos define, nuestra forma de ser), está influida por las distintas vivencias que hemos ido experimentando a lo largo de nuestra vida y por los aprendizajes que hemos ido incorporando durante las distintas etapas de la misma: infancia, adolescencia, edad adulta, etc. Es decir, prácticamente el 100% de nuestra forma de ser es fruto de lo que vivimos y experimentamos, y no de nuestra genética.

Afortunadamente, la mayoría de nuestros aprendizajes son beneficiosos para nosotros, ya que nos permiten desarrollarnos como personas, interactuar con los demás, resolver problemas, etc. Pero desafortunadamente, no todos los aprendizajes que realizamos son adecuados… en ocasiones vivimos experiencias que nos hacen aprender ciertas reacciones emocionales que nos hacen daño o no nos permiten ser felices… ahí es cuando aparecen los problemas emocionales.


¿Qué es un problema emocional?


Como se ha comentado anteriormente, un problema emocional se puede definir como un aprendizaje inadecuado. Pongamos un ejemplo: alguien que tiene una experiencia desagradable con un perro y a partir de ahí cada vez que ve uno siente mucho miedo, no se acerca a él, evita pasar por lugares donde es posible que haya perros (como los parques)… esas reacciones emocionales y esos comportamientos le han llevado a aprender que los perros son peligrosos y que suponen una amenaza. En definitiva: ha desarrollado una fobia. Pero la realidad es que los perros no suponen una amenaza real, y este miedo intenso interfiere en la vida de la persona creándole malestar y afectándole de forma negativa.

Por ello es importante destacar que cuando una persona tiene un problema emocional no significa que esté loco, ni que tenga una enfermedad, ni que sea débil, simple y llanamente que ha aprendido unas reacciones emocionales y unos comportamientos inadecuados y desadaptativos. Algunos ejemplos de problemas emocionales son: fobias, ansiedad, depresión, obsesiones, habilidades sociales, problemas maritales, sexuales, familiares, etc.

¿Qué es lo bueno de todo esto? Que las leyes que rigen los problemas emocionales son las mismas que las que rigen los aprendizajes adecuados o saludables. Por ejemplo, un niño puede aprender a pintar viendo cómo lo hace su hermano e imitándole. También podría aprender a pegar a sus compañeros imitando a otro niño que lo hiciera. En el primer caso nos encontramos ante una conducta adecuada y en el segundo ante una inadecuada, pero ambos ejemplos han adquirido esos comportamientos por imitación o aprendizaje por modelos. 


¿Cómo trabaja un psicólogo?


El psicólogo es un especialista de esas leyes del aprendizaje mencionadas en el punto anterior. Es un experto en la conducta humana y su misión es la de evaluar y comprender qué aprendizajes inadecuados ha realizado la persona a lo largo de su vida y enseñarle técnicas, estrategias y herramientas para “desaprender” esos aprendizajes inadecuados o que le hacen daño y modificarlos por unos más adecuados, adaptativos y saludables. Por lo tanto podríamos considerar al psicólogo como un entrenador, alguien que enseña ciertas técnicas y habilidades y que acompaña a la persona a lo largo de su proceso de reaprendizaje. 

Es muy importante señalar que la terapia requiere compromiso y colaboración por ambas partes, tanto del psicólogo como del cliente. Ambos aunarán esfuerzos para trabajar juntos como un equipo para conseguir alcanzar los objetivos planteados. La terapia no consiste solo en desahogarse con el psicólogo una vez por semana, sino que es necesario participar activamente y realizar las tareas entre sesión y sesión que se mandan para casa (y que variarán en función de los objetivos planteados).


¿Por qué elegir la Terapia Cognitivo Conductual?


Porque es una de las escuelas de Psicoterapia más antiguas y se caracteriza por su rigor científico. Las técnicas empleadas no se seleccionan porque sí, de forma azarosa o porque es posible que vayan bien para un determinado problema, sino que se aplican porque se ha comprobado científicamente (a través de estudios rigurosos) que son eficaces, que funcionan, que hacen que las personas mejoren. Hay cientos de estudios que validan empíricamente dichas técnicas. Por este motivo, si usted está planteándose buscar ayuda psicológica profesional, no lo dude, la Terapia Cognitivo Conductual es una gran elección. 


 
Psicologa Patricia Zabala | Cuenca (SPAIN) | All Rights Reserved.